28 de Junio, 2004
Ahora que me siento solo
Yai ha salido a comprar unas cosas, un libro, unos refrescos... seguramente no tarde más de media hora, y por absurdo que parezca, me siento como si no fuera a volver a verla. La hecho tanto de menos que... uff... Para ambientar mi desgraciada existencia me he puesto a escuchar música, que es lo que hacemos todos los masoquistas para rematar nuestras depresiones temporales.
Podéis descargar una demo aquí.
Te amo Yai. Te echo muchísimo de menos. Vuelve pronto por favor, te necesito.
Un abrazo.
